Vivo en un bosque. En frente a mi casa tengo un bosque de pinos.
No veo tinelli ni ningún otro programa que me cuente la vida de los que necesitan estar al día para ser los “artistas del momento”
Directamente no tengo tele. Nadie programa por mi.
Por la calle de mi casa pasan un par de autos por día, cargados de maderas, se están construyendo su casa por algún lado, cerca de donde estoy.
Hoy se me metió en mi casa, sin pedirme permiso, un pájaro, a comerse unas migas de pan que había en el piso. Si a veces no barro el piso. Vivo en el bosque.
Se me fueron esas ganas de consumir, por las dudas.
Se me fue la ansiedad que a veces mataba con un tabaco.
No me entero de la inseguridad de la ciudad, ni me amargo por la relación del mundo con estados unidos.
El calentamiento global lo combato desde acá.
Tengo una bicicleta, pinchada.
Una estufa que alimento cada mañana, mi ejercicio matinal es adentrarme en el bosque de enfrente a buscar leña seca, o húmeda últimamente, piñas y pinocha.
Gracias a muchos tengo mucha música, que me acompaña todo el día, y la que nunca llegó aún, la manifiesto en algunas horas de silencio digital.
Hace frío, si porque es invierno. Pero nada más.
Cocino, poco… pero no me falta alimento.
Casi ni miro la hora. La uso solo para coordinar algún encuentro.
Nada me apura.
Nada es un decir, nada es un pasatiempo importante para aquellos que siempre tuvimos la necesidad de hacer todo, o muchas cosas a la vez.
Mi trabajo consiste en sentarme en una silla, al lado de una estufa, en frente a una ventana, delante de un monitor y diseñar. Cosas.
Pensar en formas, diagramarlas, equilibrarlas, darle color, comunicar un mensaje y a veces vender cosas que no estoy del todo de acuerdo, pero son las menos.
Elijo que trabajo tomar, o directamente me vinculo con la gente adecuada para encontrar trabajos que me dejen satisfechos.
Cobro, poco, o lo justo. Capaz de menos. Pero lo hago a mi tiempo y casi que a mi gusto.
Le pongo mi sensibilidad, arte, amor y consciencia, y dicen que lo hago bien.
A veces no les creo.
Vivo solo. Si.
Tengo un sepillo de dientes, el shampoo en saches individuales, porque ahora tengo pelo. Algo nuevo.
Lavo la ropa a mano ( a veces encuentro alguna lavadora machine) Seco la ropa afuera, colgada en un cerco que limita el terreno.
De mañana el sol me da en la cara porque mi ventana da hacia el noroeste. Y de noche veo un pedazo de cielo que entra al dormitorio.
El dormitorio está arriba, junto a mis cosas más personales, tipo la ropa, las pinturas y alguna boludez.
El resto está abajo.
Hace unos meses me puse a pintar, y pinte… ahora estoy en pausa… para los que estén con alguna dolencia o cuestión que los tenga loquitos, les recomiendo el pincel, los colores y a sacar todo pafuera. Es interesante lo que uno puede lograr si concentra su energía en la expresión artística.
Tengo 32 años. Pienso o me pienso como un hombre madurando. El hombre madura tarde. A veces demasiado. Pero vengo bien.. Procesando la vida. Siento que estoy viviendo mi tercera vida. Y no reencarnando en una tercera vida sino dentro de esos 32 años siento que esta es mi tercera vida. Morí y renací. Voy por la tercera. Siempre digo que voy a vivir hasta los 52, no se por que. No me lo cuestiono. Al parece los números me dicen algo. No lo analizo demasiado, capaz en un presentimiento absurdo. Pero tengo claro el concepto de la muerte, aunque no sepa que viene después… Se que me voy a morir. Sepan todos que se van a morir. ja… está en cada uno de nosotros como queramos que sea nuestra carga energética al momento de ese suceso.
En fin. No se bien por que escribo esto pero de repente tuve ganas de contar algo:
Las guerras, la violencia, la pobreza, la riqueza, el odio, el amor, el abuso, el racismo, la corrupción, el comunismo, el fascismo, la comedia, l drama, el calentamiento global, la derecha, la izquierda, el día, la noche…. todo absolutamente todo… EXISTE y va a seguir existiendo.
Puede haber un cambio. Puede haber un cambio?
Creo que el único cambio va a suceder cuando de una vez por todas nos demos cuenta de que todo existe y a la vez NO.
Cuando dejemos de pensar que somos la raza superior, que somos los que vamos a salvar el mundo porque lo estamos destruyendo, cuando nos demos cuenta de que si la tierra, organismo vivo por excelencia, nos quiere sacar de encima lo va a hacer, de hecho al parecer lo está manifestando, no?
Cuando veamos eso y nos sintamos parte de una energía mucho más superior a lo que podemos comprender…
Cuando sepamos bien claro que todos somos parte de algo que no funciona por separado.
Que todo es circular, cíclico. Que todo explota e implota, que todo respira, que todo es afectado por todo y que todo EVOLUCIONA.
Cuando entendamos que hay especies que se extinguen por naturaleza y otras que parecen por naturaleza.
Cuando veamos que el hombre es lo que es porque así viene evolucionando.
Cuando nos podamos comunicar “telepáticamente” sin necesidad de un celular
Sin necesidad de venderle nada a nadie o generar la necesidad.
Cuando entendamos la muerte y la dejemos llegar.
Cuando sepamos despojarnos de lo que ya se fue.
Ahí….
En ese mismo instante de silencio absoluto es cuando la nueva raza va a surgir.
Ahí. En ese silencio.
Si, tal vez haga falta un buen sacudón de nuestro planeta. O que éste atraiga un “meteorito” bien denso de materia que nos haga volar a todos. Tal cual hacemos nosotros cuando sentimos una molestia o ansiedad y nos aliviamos con píldoras, pastillas, drogas, productos químicos o simplemente violencia….
Silencio es lo que se necesita para comprenderlo.
shshshsh.
Callen un poco, escuchen el silencio.
Ahí está, viene. Cayadito.
…
Bien bajito.
shshshsh.
Respirando.
En el bosque…